Sin sol
El sol ausente, la luna convincente da palabra de ser la única testigo,
Quizas de una masacre o tal vez de lo único que nos hizo uno mismo,
Rodeado de miles de percepciones que por ese momento decidí dejar de lado.
Decidimos reducir el mundo, a la distancia de tus ojos a los míos,
De mis labios a los tuyos y a un roce que se volvió masivo,
Las pieles se entrelazaban y perdían su tono, de entre claros y oscuros
La esencia no se distinguía, al parecer era un intercambio continuo
Por momentos era tuyo, y en otros tantos te volvías solo MIA
Te olvidabas de que eras, y lo único que importaba
Era que la llama no se diera por perdida
Fundimos cuerpo y alma, y la transformamos en una palabra
Dimos fe, sin creer, ya que no era necesario, se palpaba.
Perdimos las estrellas y el cielo
Aun así el saber que no estábamos solos, lo transformaba en faena
Nos olvidábamos de lo que éramos, y lo único que queríamos
Era perdernos en medio de este sismo
En el cual no sabíamos si saldríamos con vida,
Solo sabíamos que saldríamos juntos.
No parecía que hubiese barreras, ni obstáculos insuperables,
Bastaba con estirar un poco más el brazo o un pequeño salto
O decir simplemente “yo puedo”.
La luna en medio de su estadía, nos dio el silencio
Uno de esos que no inquietan, que nos dejan sordos hasta de nuestros propios pensamientos.
Con una conversación de ojos, se fueron pasando las horas,
La luna empezaba su despedida,
Dejando recuerdos, quizás alguna marca
No más que eso, nos quedo de esa alegría,
A este show solo le quedaba el último acto,
Y quizás ella quiso darlo por finalizado,
Lo gracioso es que este sol recién empieza aparecer.
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